Empleo y Sociedad

El empleo a menudo define el bienestar social y económico de una persona, y sin embargo cada vez trabajamos más horas y somos más productivos sin un aumento equiparable de la felicidad. ¿Acaso son los trabajos mejor pagados los que realmente contribuyen más a nuestra sociedad?

Es necesario que repensemos el papel del trabajo en nuestra sociedad al igual que el tipo de sociedad en la que queremos vivir. En este sentido, el Green New Deal promueve el empleo de calidad como forma de garantizar el bienestar, pero va más allá y requiere una reforma social de gran alcance. La calidad de la vida laboral es crucial, pero ésta debe de ir acompañada de una reducción en las horas de trabajo, una mayor igualdad de género y un mayor énfasis en el ocio, la participación de la comunidad y la vida familiar.

Bajo el Green New Deal, la vida sería mucho más que presentarse en el trabajo cada mañana, y el dinero dejaría de ser la fuerza motriz de toda nuestra sociedad.

La “ecologización” de la economía implicará directamente una estimulación en la creación de empleo, incluyendo nuevos sectores emergentes como el de las energías renovables, la eficiencia energética, y el siempre creciente de los “servicios verdes”.

Sin embargo, dentro de una economía sostenible,  el desarrollo de nuevos sectores requiere inversiones en adaptación, capacitación y educación. El Green New Deal demanda por tanto educación y formación como formas de permitir que las personas puedan aprovechar las nuevas oportunidades que se les presenten, y tiene como objetivo, de hecho, el garantizar el acceso universal a lo anterior, es decir para todo el mundo.

 

Así, el Green New Deal demanda, entre otras cosas:

  • el establecimiento de referencias para la renta mínima, la garantía de unas condiciones de trabajo dignas y el impulso en la mejora de los derechos laborales para cualquier tipo de contrato;
  • un fortalecimiento de los planes de "formación continua" así como la formación necesaria para que los trabajadores puedan progresar hacia puestos de trabajo más ecológicos;
  • el desarrollo y apoyo de modelos de negocio alternativos tales como aquellos basados en la comunidad, en el voluntariado y las  organizaciones sin ánimo de lucro en general;
  • una mejor conciliación de vida laboral y personal para todos.